jueves, 28 de marzo de 2013

Roles que tiene la mujer - 4º parte


¡¡ Hola ma!, ¿todo bien? - Por fin, ¡me llamaste!

Al crecer, muchas mujeres dejan de relacionarse con su mamá. Tal vez, se queja que no vas seguido a verla, que desde que te casaste te olvidaste de la persona que te dio la vida, que no te ocupas más de ella, que no te interesa saber si está bien o necesita algo…
Si la llamas una sola vez al día, dirá que es poco, si la llamas dos o más veces, dirá que la estás controlando… sucede que, esta mamá, no pudo darse cuenta que su hija creció, que tiene su propia vida, que está construyendo su propio mundo con sus propias amigas, y esta mamá siente celos de no poder compartir esas mismas salidas que estás haciendo con tus pares.
Quizás tuviste una mamá que sólo se dedicó al hogar, a criar a sus hijos y hoy no acepta ni valida el trabajo que tenés. Todo lo que haces es observado y criticado. O una mamá dependiente que cuando vos le comentas que vas a ir al cine con los chicos, ella te dirá de ir con ustedes. Pero vos, querías ir sola con tus hijos para disfrutar a pleno esa salida, sólo con ellos.
O una mamá, totalmente opuesta, que hace su vida, y en ningún momento registra que su hija, a pesar de ser ya mayor, sigue necesitando el afecto y el mimo de su mamá.
Las relaciones entre madres e hijas, no siempre son sencillas. Sólo vos estás a cargo de diseñar tu propia vida. Y ese diseño que decidas seguir, tienes que hacerlo vos misma. La agenda que a diario vas a caminar, tienes que escribirla vos. El modelo de mamá que serás con tus hijos está a tu cargo; con aciertos y con errores es tuyo. Si hay errores, trataras de cambiarlo y ser la mejor mamá que podes ser o mejor dicho, la mamá que tus hijos necesitan tener.
Seguramente, nuestra mamá, también trató de ser la mejor mamá posible, con sus cosas muy buenas y no tan buenas.
Lo importante, es poder establecer un diálogo sano entre ambas y que puedan expresarse todo lo que sienten, lo que esperan recibir, lo que les hace mal y, todo aquello que les gustaría  compartir en esta nueva etapa de la vida.
Para ser mujeres libres necesitamos romper con los estereotipos de mujer establecidos. Necesitamos ser reconocidas por nosotras mismas, por nuestros sueños, por nuestras pasiones. Cuando lo hagamos, nos sentiremos mujeres plenas, felices con nosotras mismas y con todo aquello que  hayamos conquistado. Por cierto, cuando lo hagamos, nuestras madres no podrán dejar de sentirse orgullosas de habernos criado y de haber sido "nuestra madre"

Si tienes que establecer prioridades, delegar funciones, revisar los roles que cada miembro de la familia viene desarrollando, pero podrás ser mamá, hija, esposa, trabajadora, y también accionar en busca de tus proyectos, cada vez que puedas contestarte a vos misma a qué modelo o a qué mandato cultural estás respondiendo. Cuando lo hagas, con el tiempo, todo tu alrededor, al verte feliz, cambiada y apasionada, apoyará también tu sueño.
Comienza por descubrir tus sueños, tus metas. Ellas serán tus motivaciones para levantarte cada mañana con el ciento por ciento de tus fuerzas. El problema para alcanzar los anhelos de nuestro corazón no son las excusas o explicaciones sino que no nos hemos apasionado lo suficiente.
Querida mujer, extiéndete, no pongas estacas ni permitas que otros las coloquen. Tus manos de mujer pueden administrar y negociar todo aquello que llegue a tu vida.
Querida mujer, sos la dueña de tu propia vida. Por eso, con una voz firme y de autoridad, la misma que Dios te ha dado, declara bendición, éxito, salud y prosperidad sobre tu vida.
Y te aseguro que esta declaración de vida será escuchada por todos y cuando llegue a sus oídos, dirán: ¡Ésta sí, que es una Mujer con Mayúscula!



Tomado de Mujeres con Mayúscula - Ana Castets / Inteligencia Emocional

domingo, 24 de marzo de 2013

Roles que tiene la mujer - 3º Parté


La mujer más que mamá y esposa, también trabajadora.
miércoles, 27 de febrero de 2013

   Muchas mujeres han elegido por propia decisión y otras por una situación meramente económica, insertarse en el mercado laboral. ¿Qué le sucede entonces, a esta súper mujer, que también trabaja fuera de su casa?
    Por necesidad o por un sueño propio, estas mujeres decidieron salir a trabajar para generar recursos para sí mismas y para su familia. ¡Y qué bueno que es cuando recibimos paga por todo aquello que amamos hacer y es nuestra pasión! Años atrás, el modelo femenino, era aquella mujer que permanecía dentro del hogar, ocupándose de todo lo referente a él y a sus hijos; mientras que el hombre era el encargado de traer el sustento a la casa.
    Miles de empresas están lideradas por mujeres que se atrevieron a desarrollar el potencial y, a decir "se puede con todo".
    Cientos y cientos de mujeres se animaron a soltar todo el poder que estaba encerrado en ellas mismas para comenzar a insertarse en un mundo laboral que estaba liderado por hombres y en el cual, aún en muchos casos, debía enfrentarse a sus propios pares.
    Estamos hablando de mujeres que compiten ya no solo con hombres sino con mujeres, "por ser la mejor", "por un puesto más alto", "por ser elegidas, por ser reconocidas", "por baja estima", "por inseguridad…". Miles de motivos que, determinan en muchísimas ocasiones, que le lugar de trabajo no sea el ámbito más ameno.
    Sin embargo, a pesar de todo, de la competencia, del machismo, allí estás vos, cumpliendo tu sueño, proponiéndote metas y objetivos, perfeccionándote, para acercarte un poco más cada día al sueño grande que hay dentro tuyo.
    Querida mujer, lo que estás haciendo tiene valor y es importante. Ganes lo que ganes, es fruto de tu esfuerzo, de tu tiempo, de tu pasión. Pudiste haber elegido conformarte, pero elegiste la mejor parte, "ir por más".
    Anhela cada día un poco más, tal vez tengas que hacer una milla extra, tengas que dar un paso más, pero si lo deseas, Dios te dará las herramientas para que lo alcances.
Tu vida no depende de la persona que tengas a tu lado, sino de cómo  quieras vivir tu vida y a dónde decidas llegar.
    No dependas de lo que los otros quieran o no, darte. En tus manos y en tu mentalidad, está todo lo necesario, todo aquello que Dios determinó para tu vida: "abundancia, éxito y conquista"
    Mira tus manos, en ellas encontrarás todo lo que necesitas para generar las grandes finanzas que no solamente van a bendecir tu vida sino también, a todos los tuyos. Dios te ha dado autoridad para multiplicarte, extenderte. Tenés capacidad para generar finanzas y sostener tu propio sueño, tu propio emprendimiento sin culpas. Tus hijos, tu pareja, tus amigos, no verán a una mujer que dejó de tener como único objetivo "su casa" por un capricho, sino a una Mujer con Mayúscula, que además de asumir todos los roles que ha elegido ser, ha dispuesto a jugarse por lo suyo, por sus sueños, por su pasión.

Tomado de Mujeres con Mayúscula - Ana Castets.

miércoles, 27 de febrero de 2013

Causantes de peleas en el matrimonio


Esto mismo suele pasar en nuestras parejas.

Hay momentos, en que sentimos que las situaciones, las peleas nos desbordan y así es como entramos en guerra esquivando los flechazos causados por las palabras.
En nuestras parejas existen cosas "extranjeros" que, si deciden quedarse a vivir dentro de nuestra relación, terminarán generando una fortaleza difícil de derribar.
Estas son algunas de ellas:

  • Acumular quejas.
Generalmente, las mujeres solemos dejar pasar por alto las situaciones que nos molestan, preferimos callar o tolerar para no generar un conflicto. Sin embargo, si no hablamos a tiempo, ese silencio guardado por años, terminará enfermándonos física y emocionalmente.
Un día, la mujer que ha tolerado "todo" comenzará a pasarle factura por todo lo que fue acumulando: "no estás con los chicos cuando hacen la tarea", "me dejas poca plata", "llegas tarde y anda a saber con quién estabas", "nunca estás cuando te necesito"… reclamos frente a los cuales, el hombre se defenderá diciendo: "todo el día me estás exigiendo cosas", "vengo de trabajar cansado, quiero descansar un poco y sólo me decís todos los problemas", "todo el día me estás pidiendo y pidiendo y pidiendo…" ella reclama, él se justifica o al revés.
Hasta que llega un momento, en que nos damos cuenta que la situación no da para más, o que las cosas están cada vez más complicadas. Todo se hace repetitivo e hiriente. La comunicación es cada vez más silenciosa y como los acuerdos no llegan, no se hablan por días o semanas, y se comunican por gestos o señas, tratándose mutuamente, mal. Quieren  resolver pero no saben cómo…

  • La crítica.

Se dicen: "mirá como estás, siempre igual, no cambias más", "todos los días haces lo mismo para comer", "estás nerviosa por todo", "mirá como te vestiste". Mujeres que viven bajo la crítica de su pareja sin poder reaccionar.

  • Estar a la defensiva.

Cuando uno de los dos hace un reclamo, el otro está a la defensiva. En vez de obtener una respuesta amable, las contestaciones son una queja constante. Mujeres que dicen:"vos me reclamas a mi, pero… ¿a mi cuando me toca?"
Ambos tienen la necesidad de tener la razón; la mayoría de las discusiones son para ver quién de los dos gana.

  • Desprecio.

Uno al otro se dicen: "yo no quiero vivir más con vos, la verdad es que perdí los mejores años de mi juventud a tu lado, no vale la pena seguir hablando".

  • La actitud evasiva.

Mujeres que suelen decir: "Ahora, no hablamos, más tarde sí", "ahora estoy cansada, no tengo ganas de hablar". Mujeres que, todo el tiempo evaden el tener que enfrentarse con el otro, olvidando que el otro, no es su enemigo, sino su par.

Todas estas actitudes mencionadas desgastan no sólo a la mujer, sino a la vida de la pareja. El hecho es, que al no estar conforme con nosotras mismas, estaremos mal con todos los que nos rodean. 
La realidad es que no somos complicadas, sólo que nuestro mal humor, la queja, el cansancio, un rostro triste, se debe a que el rol que estamos desempeñando no era el que habíamos soñado para nuestra vida. Las mujeres tenemos el síndrome de la abnegación, vivimos postergándonos por los demás, dejando los propios intereses y deseos por los hijos, por la casa, por el esposo, por el trabajo, por todo y por todos. Cuidamos de todos menos de nosotras mismas.

Si vos estás bien, todo lo que te rodea estará bien.

Y en la mayoría de los casos, en lo que se refiere a la vida de pareja, muchas mujeres prefieren no hablar, creyendo que si lo hacen arruinarán su matrimonio.
Así es como acumulan dolor, bronca, enojo, tristeza; dejan de  cuidarse, se postergan una y otra vez, olvidando que todo aquello que no fue resuelto de raíz y se guardó, será motivo de una situación aún más frustrante.
El secreto no está en llevarse perfecto sino en la actitud que tomás cuando aparece el conflicto. Cada día, elegí ser la mejor versión de vos misma, una mujer sonriente, optimista, con fe, y creyéndole a Dios que él está en control, avanzá frente a las dificultades. Jugate por vos. Lo que siembres cosecharás. 

 Si siembras paz, cariño, buen humor, eso mismo recibirás.
  
Trabajemos en nuestro interior para ser mujeres independientes. Esto no significa que hago lo que quiero, que no respeto al otro, sino que tengo que tener una independencia y una seguridad interior tal, que ambas me permitan caminar en paz por la vida. Al hacerlo, podrás relacionarte con tu pareja y con los demás, de la mejor manera y de la forma más sana.

Cuando seas feliz con vos misma, en tu vida personal, lo serás en tu vida de pareja.

El matrimonio tiene como objetivo llegar juntos y trabajar unidos por un proyecto de vida, por algo en común. La familia es un equipo, donde ambos necesitan aprender a tirar juntos hacia un mismo lugar. Además de tus objetivos propios, ¡encuentren metas y sueños en común!
Querida mujer, aunque haya problemas, sonreír más seguido. Recordá  que Dios es más grande y poderoso que cualquier problema que se levante. Es tiempo de dejar el rol de mujer cien por ciento maternal, de estar en ese rol a toda hora. Tu esposo se casó con vos porque te ama como esposa, no como mamá.

Muchos padres se cuidan de no darse besos y de decirse palabras cariñosas frente a los chicos por temor a que los vean, sin embargo, es bueno que ellos vean que sus padres se aman; ese, es el modelo de familia que les estás brindando.
Todos nuestros problemas tienen solución y respuesta si le aplicamos fe y una firme decisión de cambiar.

De todo lo que viviste, guardá lo mejor. No te des por vencida, cree en vos y en el hombre que elegiste.

Si te gusta cocinar todos los días para tu familia, y lo haces por propia decisión, y te sentís feliz, hacelo. ¡Se una mujer libre!. Una mujer es libre cuando lo que hace es por decisión y no por imposición. Y recordá que cada vez que una mujer decide por sí misma, está siendo libre. 


Tomado de Mujeres con Mayúsculas - Ana Castets


viernes, 15 de febrero de 2013

Roles que tiene una mujer - 2º parte


La mujer esposa...

No solo se nos exige que nos ocupemos de las compras, de los pañales, de la ropa, de la casa, sino de estar lindas, arregladas, en peso, para cuando lleguen nuestros maridos a casa, nos encuentren espléndidas como si recién llagásemos de un día de shopping…
¡¡Claro!! Ellos no tienen ni idea de los que hiciste desde que te levantaste… despertaste a los chicos, hiciste la leche para todos,  el café para él, vestiste a tus hijos, le dejaste a él la ropa limpia, la camisa, las medias que se tenía que poner porque no sabe combinar los colores…
Llevaste a los chicos al colegio, tomaste el subte, llegaste a la oficina, te sonaban tres teléfonos al mismo tiempo… tu jefe te pidió que te quedaras una hora más y que no llegues tarde… te llamaron del colegio porque la nena tiene fiebre y tenés que ir a buscarla para llevarla al médico…
En el médico, te acordás que tenés que llamar a alguien para que te retire al nene de la escuela y que lo lleve a tu casa…¡Qué día!
Salís del médico, pasas por la farmacia y pensas, "¿Qué voy a hacer de comer esta noche?" entonces antes de llegar a tu casa, pasas por el super y haces las compras. Llegaste a tu casa, tenés que encender el lavarropas y ponerte a hacer la comida además de escuchar cada cinco minutos a tu nena, diciendo que le duele y a tu hijo pidiéndote el mapa que la señorita le mandó comprar para el otro día.
Escuchando a todos diciéndote que prepares la comida, mientras escuchas las llaves en la puerta… Llegó tu esposo.
¿Qué hace él?, se dirige al baño, se higieniza, para luego ir directamente a tomar el control remoto de la televisión… y en pocos segundos te pregunta "¿Qué vamos a cenar?" a lo que vos le decís: - "no podes darme una mano", a lo que él te responde -"siempre estás nerviosa".
Acostaste a los chicos, cenaron todos y allí en la intimidad, que ni se te ocurra decir que te duele la cabeza, o que estás cansada… "¿no será mucho?.

Todo el mundo, le exige a la mujer el cumplir con sus demandas, pero antes de ellas, querida mujer, necesitas satisfacer tus propias necesidades. Antes de ser madres y esposa, sos mujer.
En nuestra pareja, hay momentos, donde parece ser que todo lo que le decimos al otro, cae mal. Los resultados de las cosas que uno hace no son lo que espera; a esta altura, la pareja está mucho más sensible. Al principio, todo es romanticismo, pareciera ser todo color de rosa. El pensamiento común en esta etapa es creer que una mirada sería lo suficiente para entenderse. Estábamos seguros de que jamás discutiríamos, y que nos entenderíamos de una manera muy fácil, hasta que, como una burbuja, el sueño explotó y ambos cayeron en el mundo real.

En la luna de miel, soñaron cómo serían las cosas; pero al otro día, al levantarse, se vieron como realmente son. Luego de los años, se desconocen y el diálogo termina siendo peleas, la pareja se estanca y pareciera que la situación comienza a hundirse. En lugar de aliarse, hoy son como enemigos, olvidando que una vez pactaron respetarse y amarse.

En la mayoría de los casos, en lo que se refiere a la vida de pareja, muchas mujeres prefieren no hablar, creyendo quizás que si lo hacen arruinarán su matrimonio.
Así es como acumulan dolor, bronca, enojo, tristeza; dejan de cuidarse, se postergan una y otra vez, olvidando que todo aquello que no fue resuelto de raíz y se guardó, será motivo de una situación aún más frustrante.
El secreto no está en llevarse perfecto sino en la actitud que tomás cuando aparece el conflicto. Cada día elegís se la mejor versión de vos misma, una mujer sonriente, optimista, con fe y creyéndole a Dios, avanzá frente a las dificultades. Jugate por vos. Lo que siembres, cosecharás.
Trabajemos en nuestro interior para ser mujeres independientes., esto significa tener una independencia y una seguridad interior tal, que ambas, me permitan caminar en paz por la vida. Al hacerlo, podrás relacionarte con tu pareja y con los demás, de la mejor manera y de la forma más sana.

   Cuando seas feliz con vos misma, en tu vida personal, lo serás en tu vida de pareja.

El matrimonio tiene como objetivo llegar juntos y trabajar unidos por un proyecto de vida, por algo en común. La familia es un equipo, donde ambos necesitan aprender a tirar juntos hacia un mismo lugar. Además de tus objetivos propios, ¡encuentren metas y sueños en común!
Mujer, aunque haya problemas, sonreí más seguido. Es tiempo de dejar el rol de mujer cien por ciento maternal, de estar en ese rol a toda hora. Tu esposo se casó con vos porque te ama como esposa, no como mamá.

Muchos padres se cuidan de no darse besos y de decirse palabras cariñosas frente a los chicos por temor a que los vean, sin embargo, es bueno que ellos vean que sus padres se aman; ése, es el modela de familia que les estás brindando.
Todos nuestros problemas tienen solución y respuesta si le aplicamos fe y una firme decisión de cambiar.

Si te gusta cocinar todos los días para tu familia, y lo haces por propia decisión, y te sentís feliz, hazlo ¡Se una mujer libre!, una mujer es libre cuando lo que hace es "por decisión propia" y no "por imposición". Y recordá que cada vez que una mujer decide por sí misma, está siendo libre.

Tomado del libro "Mujeres con Mayúscula" - Ana Castets.

martes, 12 de febrero de 2013

Defendé tu relación del estrés


Es un enemigo silencioso que puede arruinar la más estable de la parejas. ¡Evítalo!


La casa, el trabajo, los amigos, todo lo que sucede alrededor nuestro repercute en quien tenemos más cerca: la pareja. Por eso, hay que tener cuidado, porque al estar tan pendiente del "afuera", podemos terminar descuidando nuestra relación.
Para que esto no suceda, es muy importante mantener una buena comunicación. ¿Cómo lograrlo? Acá tenemos algunas sugerencias:

  • Inviertan tiempo para los dos.
Tómense una vez por semana para estar juntos, hablar de ustedes, de cosas en común. Dejen los conflictos afuera por un rato.

  • Expresen sus necesidades.
Es importante decir lo que uno quiere, así como escuchar al otro, sin caer en una pelea sin salida.

  • Sean sinceros, con cuidado.
Poné en palabras algo que no te gusta o que te duele de la relación. Es fundamental tener tacto en la manera de expresarlo.

  • Reconozcan las equivocaciones.
Discúlpense e intenten no repetirlas si fueron hirientes y sin sentido.

  • Sean agradecidos.
No se digan solo los errores. Tómense un momento para contarle al otro que es lo que les gusta, lo que les hace bien.

Para que no se alejen, mantengan el contacto físico. Aunque sientan que no tienen ganas, en una pareja, es fundamental que el erotismo no se guarde en el cajón.


Tomado de La revista Psicología (+).



domingo, 3 de febrero de 2013

Como reconocer a las personas negativas.

 ¿Eres negativo o conoces a alguien con estas características?

Las personas negativas son aquellas que han sufrido muchas decepciones en la vida y se identifican por las siguientes características:
   
    - Pensamientos de todo o nada.

      Para ellos todo es blanco o negro. Sin términos medios. Por ejemplo: "Nunca voy a lograr nada", "todos están en contra mío"
        
    - Generaliza.

      "Si una vez me pasó me va a volver a pasar", "yo siempre atraigo lo negativo", "nunca nadie me va a amar".

    - Descalifica lo positivo.

      Si le dicen algo positivo, le restan importancia. Son personas que se creen de segunda categoría. Se creen que los demás
      son mejores que ellos.

    - Sacan conclusiones apresuradas.

      Leen los pensamientos ajenos, tratan de adivinar negativamente lo que otros piensan sobre ellos.

    - Magnifica.

      Agrandan todo lo malo. Sus pensamientos son catastróficos, y algo pequeño lo hacen enorme.

    - Razonar emocionalmente.

      Este tipo de personas dice: - "Si me siento así es porque soy así". Esto no es un razonamiento intelectual. Asocian sus
       sentimientos con lo que ellos son.

   - Viven a través de los "debería".

      Dicen frases como: "debería salir de esta depresión", "debería encontrar pareja".
      Creen que el debería es una motivación, cuando en realidad se transforma en una presión, que resulta en desmotivación.
      El debería los oprime y hace que terminen no haciendo nada.
      Las personas negativas ponen también deberías a los demás.

    - Se ponen etiquetas.

   - Personalizan.

     Confunden lo que significa tener influencias sobre alguien con tener control sobre alguien. Pueden influir sobre sus hijos,
     parejas, pero no pueden tener el control de los seres humanos.


¿Con cuántos de estos rasgos te sentiste identificado/a?.

Si lo hiciste con al menos tres de estos puntos, en tu vida hay rasgos de una persona negativa.

¿Cómo se sacan lo negativo?

 - Enfrentándose con su criticón/a interior.

Cada vez que un pensamiento negativo invada tu mente, tienes que confrontarlo, no lo dejes pasar; ¡CUESTIÓNALO!
Los pensamientos negativos no tienen derecho a estar en tu mente. Repítele a tu mente que el pensamiento que tiene está equivocado. Si no te enfrentas vos mismo/a vas a seguir teniendo esos pensamientos y vas a tomar malas decisiones. Y los únicos que se perjudican sos vos.
Quizá tu vida se marcó por no haber tomado decisiones, porque no te creíste con derecho a opinar.


Si no empiezas a decidir por vos mismo/a, las decisiones de los otros siempre van a darle bronca.

Cada vez que alguien decida por vos, aunque haya sido lo mejor, a vos va a traerte frustración, por todos tenemos la libertad de decidir.


Decí "SI" a todo lo que te fortalece y decí "NO" a todo lo que te debilita, aprendé a determinarte.

No permanezcas más atado/a a la bronca caminá hacia adelante sin ver lo que dicen los demás, decidí por vos mismo/a. Aprendé a enfrentar tus pensamientos negativos y empezá a hablar en positivo.





jueves, 31 de enero de 2013

Sácate las máscaras


Sé auténtica.

¿Qué es una máscara?

Una máscara es algo que tapa, cubre, engaña, miente, no deja ver la realidad.
Cuando vamos a una fiesta de disfraces nos ponemos máscaras para que los otros no vean nuestra cara o quiénes somos.
La mayoría de las personas usamos máscaras como escondite de nuestro verdadero "YO". Nuestro verdadero YO es un lugar donde hay vida y potencialidad. Es como un baúl cerrado donde guardamos todo lo desagradable y rechazado de nosotros.

¿Cómo llenamos ese vacío y nos protegemos de nuestras heridas?

Creándonos máscaras, con ellas ocultamos nuestros temibles defectos y frustraciones. Dejamos de ser nosotros mismos.
Estas máscaras son el semblante que exhibimos frente al mundo, el rostro que refleja lo que creemos ser y lo que los d((emás creen que somos. Las máscaras satisfacen así las demandas de nuestro entorno y de nuestra cultura.
Lo temible es que algunas personas se olvidan de quienes son en realidad y cuando es tiempo de irse a acostar y descansar no concilian el sueño porque no  soportan lo que ven cuando se quitan las máscaras, y esto trae como consecuencia depresiones, angustias, suicidios.
Colocarnos máscaras es como vivir en un sueño, este nos parece auténtico y real mientras dura, hay que despertarse para descubrir que el sueño es sueño. Hay que despertarse para descubrir el espejismo.

¿Cómo lo hago?

Aceptándonos a nosotros mismos y aceptando nuestro pasado, esto nos conduce a la sabiduría necesaria para mirar más allá del sufrimiento y descubrir su significado.
Puedo continuar luchando contra mi verdadero pasado para mantenerlo en la sombra, a costa de sacrificar mi vida, o puedo abrirme a él y aceptar, en un profundo y amoroso trabajo de encuentro conmigo mismo, mi pasado, mi vida, incluyendo mi dolor como útil y merecedor de mi respeto y amor.
El sacarse las máscaras es el camino hacia la libertad.
Para ello tienes que repetir:

<<Yo….(tu nombre) hoy decido renunciar a cada una de las máscaras que he usado hasta ahora. Declaro que, desde este momento, soy libre y que seré YO tal cual soy y haré lo necesario para dejar fluir mi potencial y lo que verdaderamente soy>>